Antes de que el diablo sepa que has muerto
Posted by victor | Filed under Cine
Nueva película de Sidney Lumet, el director con más aguante de la famosa generación de la televisión. Tras un par de décadas oscuras (hacía tiempo que no conseguía atraer al público tanto como en los 60 y, especialmente, los 70, mi década favorita del director), Lumet vuelve con un drama con aires de thriller que, aunque no excelente, consigue atrapar al espectador.
Melodrama (más que drama) oscuro, sombrio, el director nos presenta las desgracias de cada uno de los miembros de una familia, desgracias unificadas por un robo (no quiero joderos toda la peli…), desgracias que llevan al espectador a plantearse hasta dónde puede llegar el ser humano por su egoismo e hipocresía, desgracias que tocan lo más profundo del género humano.
Para la película (¿en una declaración de juventud?) toma prestado de los directores de la última década ese concepto tan posmoderno de la narración fragmentada, estructurando la película en diferentes “episodios” que se solapan y no siguen una linealidad clara. En cierto modo es paradójico que en una película donde el atractivo se encuentra en la relación entre los actores, en el drama en sí (en lugar de en la forma, para la cual ya tenemos a Tarantino), el director decida jugar con la estructura de esta manera, juego que a veces conlleva que nos salgamos de la historia y no la disfrutemos/sintamos como es debido, especialmente porque a veces la información que nos ofrece en cada episodio ya la conocemos y resulta redundante. Pero dejando de lado estas “retiradas”, la estructura también tiene un lado positivo, y es que consigue que vivamos los acontecimientos desde diferentes puntos de vista, mostrando “lo metidos que están cada uno de los personajes en la mierda”. ¿Creías que a A le iba mal? Pues a B le va peor (y no hablemos ya de C…).
En definitiva, estamos ante una película intensa, con un trabajo de dirección de actores fenomenal y unos actores ofreciendo lo mejor de sí (ya empiezan a notarsele los años a Ethan Hawke y Philip Seymour Hoffman). Un film anti-épico, donde todo queda en familia y nada sale como se desearía. Un microdrama que destaca en una cartelera algo floja, y que se disfruta como toda buena película del director.
Victor A.



