Ranking 2007: #3 Promesas del Este
Posted by victor | Filed under Cine
Tras un más que interesante comienzo de año en lo que a cine se refiere (There will be blood, No country for old man), las salas llevan ya un par de meses sin ofrecer nada que me resulte muy atractivo (el amigo Gondry, aunque entretuvo, no consiguió maravillar con su Be kind Rewind). Sea por una falta de producciones interesantes, por una estrategia de las distribuidoras para estrenarlas en unas fechas más atractivas, o por una distanciación entre mis gustos y los de la industria (no me toméis por pretencioso, me encanta el –buen- cine de Hollywood), no encuentro motivos para acudir a las salas (este mes se arregla con la nueva de Lumet o la tan esperada Indiana Jones –esperemos que no estropeen la trilogía como ya hicieran con Star Wars-). Y como quiero empezar ya a escribir y publicar algo, voy a aprovechar estas semanas para comentar las que, para mí, han sido las tres mejores películas del año pasado.
Comenzando por la parte de atrás de la lista, mi tercera película favorita del 2007 fue Promesas del Este, del siempre interesante y algo enfermo David Cronenberg. Segunda parte (aunque independiente) de la trilogía sobre la violencia que ya iniciara con Una historia de violencia (obra maestra –mi favorita del director-), película que supone un giro drástico en su carrera hacia el cine negro, eso sí, un cine negro contemporáneo y con su sello personal, donde estudia el problema de la identidad, la estructura de la familia tradicional, y los dilemas morales que puede un ser humano plantearse cuando convive o se enfrenta con la violencia.
OJO! Está todo lleno de spoilers, así que mejor verla antes –os la recomiendo-.
En el marco del cine de gángsters (género padre del cine negro) , esta vez Cronenberg se traslada de la América rural y a la Europa urbana, concretamente a Londres y su mélange cultural. La historia gira en torno a la mafia rusa, a los crímenes, engaños y negocios de una de sus familias más importantes, la cual se ve en peligro por la incompetencia del sucesor y la aparición del diario de una menor de edad que relata como uno de ellos la violó y dejó embarazada. Y alrededor de las vicisitudes de la familia se encuentran Nikolai (Viggo Mortensen), un simple conductor o soldado raso de la familia, y Ana (Naomi Watts), una comadrona que quiere hacerse cargo del bebe y del diario, y que, sin esperarlo ni desearlo se ve involucrada en la vida privada de éstos mafiosos para los que la violencia es una forma de vida.
¿Y que tiene de bueno la película? (tal vez habría que preguntar que tiene de malo…) Pues muchas cosas. Por un lado las maravillosas actuaciones, desde el aparentemente bondadoso pero frío cabecilla de la familia, interpretado por el actor Armin Mueller-Stahl -el cabrón del padre de Jessica Lange en La caja de música-, al hijo de éste, Kiril, interpretado por Vincent Cassel -gran interpretación en la escena de la bodega-, pasando por Viggo Mortensen, del cual estamos acostumbrados a otros registros pero que consigue introducirse en la piel de su personaje espléndidamente, tanto por el acento y los gestos como por el magnífico trabajo estilístico en la elección de su ropa y, especialmente, de los tatuajes -que tendrán su función narrativa a lo largo del film-.
Por el ritmo, ya que Cronenberg consigue mantener el ritmo perfectamente durante los 100 minutos que dura, dosificando cuidadosamente la información y los acontecimientos, en un guión seco y directo donde los esquemas mentales del espectador se alteran continuamente, obligándonos a estar atentos en todo momento –los giros de la escena de la sauna y la conversación con el policía son poco menos que espléndidos-.
Por su fascinante –y personal- forma de presentarnos la violencia, cruda y directa, sin efectismos ni pretensiones de espectacularidad, una violencia explícita, pero no gratuita. Una violencia que se muestra, como en la escena de los cortes en el cuello, donde la cámara no se aparta en ningún momento; o cuando Nikolai le corta sin inmutarse los dedos al cadáver congelado; o, por supuesto, la lucha en la sauna, escena desgarradora perfectamente orquestada. Pero Cronenberg va más allá. Toda la película transpira una violencia palpable en todo momento en gestos, comentarios y acciones de sus personajes. Una violencia que parece formar parte de ellos, portadores del germen de un monstruo, consiguiendo Cronenberg esa [ligera] desviación hacia lo enfermizo en sus personajes que tanto le gusta y hemos visto a lo largo de su filmografía (aunque en éstas dos últimas películas sea más interna que externa).
Por la estructura del relato y su acercamiento a un realismo cinematográfico más contemporáneo, donde se olvida de esos finales cerrados tan hollywoodienses para presentarnos simplemente una escena, una pequeña parte de la historia de Nikolai, de su ascenso al poder en la mafia rusa londinense. Cronenberg no concluye la historia de Nikolai, sino que la acaba en un punto donde todavía todo está por venir –como en El Padrino-.
Y, por último, por dos escenas increíbles. La lucha en la sauna, para nada heroica, donde Nikolai consigue sobrevivir a duras penas con movimientos y golpes que se acercan más al de un ser humano que lucha desesperadamente por su vida que los del típico héroe cinematográfico. Y, la que más me gusta, la escena del nombramiento de Nikolai como capitán de la mafia, donde asistimos a todo un ritual tradicional digno de las mejores películas sobre la Yakuza japonesa o las Tríadas chinas.

Bueno, me ha quedado un poco denso esto –he intentado re-editar un texto anterior-. Soy un coñazo, lo sé. En próximas entregas intentaré amenizarlo todo un poco. Comentarios, críticas, opiniones, tanto lo bueno como lo malo será bien recibido.
Victor A.
Tags: 2007, Cine, critica, Cronenberg, promesas del este
One Response to “Ranking 2007: #3 Promesas del Este”
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Xenon Says:
May 28th, 2008 at 2:41 amTio lo has clavao!!! El Vigo Mortensen parece ruso de toda la vida, es impresionante.











