Película conflictiva, la última entrega de las aventuras del superhéroe más oscuro del cómic parece haber levantado polémica. Ignorable para los más prejuiciosos (no en vano es un claro ejemplo de blockbuster hollywoodiense, aunque no sea otro blockbuster hollywoodiense) y aburrida, lenta y/o demasiado larga para los fans de la acción hipertrofiada y el suspense efectista (150 minutos es mucho, pero a veces necesario), probablemente sean aquellos espectadores intermedios (que comprenden que arte/profundidad y entretenimiento no tienen porqué estar reñidos, y pueden destilar de cualquier película elementos interesantes -siempre y cuando los tenga-), los que han sabido disfrutar, como yo he hecho, de la hasta ahora mejor adaptación para la gran pantalla del mito de Batman, por no decir la mejor adaptación del universo de los superhéroes -no puedo ser subjetivo aquí, ya que mi predilección por Batman es absoluta. Pero, ¿qué tiene de bueno esta nueva entrega? Como dice el título del post, ¿Por qué El caballero oscuro (me gusta más como suena en inglés -The Dark Knight-, con esas K hirientes) es una gran película?

1. Porque la narración no es un marco para presentar una sucesión de escenas de acción, sino todo lo contrario, integrándose éstas en una narración compleja donde la lucha entre Batman y Joker no es un mero vehículo para el espectáculo, sino un diálogo autoconsciente que plantea la eterna relación entre héroe y villano, y la frágil frontera psicológica y moral que los separa.
2. Porque los personajes tienen una malla maleable de principios (lo cual es difícil decir de muchísimos personajes cinematográficos), y éstos entran en constante replanteamiento al ser llevados al límite.
3. Porque la increíble presencia, y la seria y lacónica interpretación de Christian Bale le han convertido por méritos propios en el Batman por excelencia (con todos mis respetos a mi amado Michael Keaton).
4. Porque es el Batman más complejo de todos, y no un simple justiciero nocturno (significativo cambio este de justiciero -el que se toma la ley por su mano- a caballero -personaje heroico por excelencia en la tradición occidental, donde ya en la tradición artúrica aparece dotado de profundidad psicológica y conflictos complejos).
5. Porque es el Batman más humano de todos, y muestra en todo momento su artificio (la tecnología).
6. Porque Heath Ledger hace del Joker (así de sencillo), ofreciendo una interpretación y un personaje (el trabajo de producción artística es increíble) magnético, que llena la pantalla y del cual no podemos desviar la mirada en ningún momento (el plano donde aparece y sentado esposado en la celda es sin dudas una de las imágenes cinematográficas del año).
7. Porque no podría existir un villano mejor que este Joker siniestro y anárquico (en las antípodas del sarcástico, gracioso y acartonado villano ¿interpretado? por Jack Nicholson), un Joker que no hace gracia, nada de gracia. Sólo él se la ve.
8. Porque el Joker no busca riqueza ni poder, sino crear un mundo regido por su propia lógica, donde pueda olvidar sus traumas y su marginación, donde deje de ser un bicho raro y pueda convertirse en un ciudadano sobresaliente (si se instaura el caos, ¿quién podría ser más caótico que él?).
9. Porque el Joker no ve en Batman a su “eterno enemigo”, sino a un antagonista contra el que batirse en un continuo e interminable duelo que le permita divertirse y olvidar sus traumas y su marginación social.
10. Porque actualiza la figura de Batman, siguiendo el legado de la actualización que ya Frank Miller y David Mazzuchelli hicieran en el cómic dos décadas atrás con Batman: Año Uno y Batman: El regreso del señor de la noche, así como la del Joker de Allan Moore y Brian Bollard en Batman: La broma asesina.
11. Porque Morgan Freeman cuanto mayor se hace mejor actúa, Michael Caine es y será siempre y para siempre uno de los grandes del cine (y uno de los más grandes de mi Olimpo personal) y ver a Gary Oldman actuar hace que uno se replantee cómo funciona el star system en América (que no le hayan dado más papeles protagonistas/importantes resulta un crimen).
12. Porque ocurre en una Gotham limpia y moderna, lo cual supone una nostálgica pérdida (el Gotham gótico de Burton siempre será el verdadero Gotham para nosotros), pero a la vez una revisión y un acercamiento del mito a nuestra realidad (con la consecuente implicación del espectador, más cercano a las víctimas que nunca).
13. Porque el mal ocurre de día (por miedo a salir de noche), y se resuelve de noche (por miedo a ser visto a la luz del día y dejar de intimidar).
14. Porque las escenas de acción están muy bien resueltas, sin marear al espectador en una vorágine visual y, a excepción tal vez de la última lucha de Batman con los hombres del Joker (algo excesiva, especialmente por el uso de esa “cámara hiperomnisciente”, donde pasamos un poco de la lógica de la acción a la de la improvisación), el resto de escenas parecen dirigidas a los amantes de la acción más pura, aquella donde el impacto visual no tiene que venir del montaje y la cámara, sino del choque entre dos fuerzas antagónicas.
15. Porque escenas como la entrada/salida de Batman en Hong-Kong y, especialmente, la escena de los coches en el túnel (el impacto del batmóvil contra el camión -paradigma de ese choque de fuerzas comentado- me dejó atrapado en la butaca) nos recuerdan que en Hollywood, sin necesidad de cambiar demasiado la forma de presentarla, aún se puede rodar la acción sin excesivos manierismos (a veces se agradece ver la acción, que ocurra dentro del plano…)
16. Porque, además de la acción “pura”, momentos como el del cambio de batmovil a ¿batmoto?, escenas como la del lápiz, o toda la secuencia con el Joker vestido de enfermera (con la explosión como maravillosa culminación) quedarán en el recuerdo de los espectadores por mucho tiempo, e incluso formarán parte del imaginario común.
17. Y porque tiene un final maravilloso: “No es el héroe que Gotham quiere, pero es el que necesita”. Y es que, ¿qué es un héroe sino una persona capaz de sacrificarse por un bien mayor?












Magnifica interpretacion de Heath Ledger en el papel de Joker girando toda la pelicula en torno al magnetismo de su personaje.
Un psicopata muy interesante, con diferencia el mejor villano de la saga.
M.Freeman y M.Caine aportan el toque de templanza, experiencia y sabiduria.
Hasta aquí muy bien, pero no nos comamos las pollas todavía.
C.Bale y M.Gyllenhaal (Batman y Rachel)digamos que tienen una actuación mediocre o mejor que ambos quedan ensombrecidos completamente por la figura del Joker.
Sobra algo de metraje debido al abuso de tecnología (sonar, moviles, red, gadcheto vision, S.W.A.T)
A grosso modo completa y entretenida con una trama predecible y planteamineto del eterno dilema moral.
El joker es mi nuevo antiheroe
“Lo que no te mata te hace mas diferente”
Veo que estamos de acuerdo en algunos puntos, aunque hay otros que quedan en el aire. Tres cosillas:
1.- Pocas películas merecen el diez absoluto. Pocas incluso el nueve. A la hora de valorar una película hay que destilar aquellos elementos que la hacen grande, y ésta los tiene de sobra. Existen multitud de cosas mejorables, pero existen otras resueltas/presentadas con maestría que no deberían ser ensombrecidas por las anteriores. Cada película puede aportar algo, un pequeño grano de arena (y en este caso es una playa), en el universo cinematográfico, y es por esos elementos por los que se la debe valorar.
2.- No es comparable la interpretación de Ledger con la de Bale, pero es que es imposible comparar a dos personajes como Joker y Batman. El personaje del Joker es un vehículo para el lucimiento actoral, un personaje lleno de gestos, tics, frases.. que lo caracterizan. El personaje de Batman es un personaje sobrio, austero, que no destaca y frena el lucimiento de su actor. Aún así, Bale lleva a cabo su papel de una forma ejemplar, entrando en esa dualidad tan bien planteada del rico/excéntrico/pomposo Wayne y el frio/metódico/infalible Batman.
3.- Valorar una película como esta implica ir más allá de la trama y la interpretación. No es una película de acción más, ya que parte de una tradición (la del comic) y un universo (el de Batman) ya creados hace tiempo y en constante evolución. Como es habitual, este universo, convertido ya en mitología, presenta unos elementos a partir de los cuales se articula toda la historia y la puesta en escena, elementos cuya aparición/constancia/evolución/transgresión también hay que valorar. Y en este caso, en mi opinión, éstos se han redefinido y articulado de una forma muy interesante.
Muy bueno tu artículo, pero la peli es un CHOCHO.
No conseguí enterarme de qué iba hasta bien pasada la primera hora. Será culpa de su novedosa narrativa, pero tuve la sensación de que el tio iba del palo “Te pongo mil planos y a ver si pillas en que trama estás ahora”.
Alfred parece una maruja cotilla, la chica una golfa ambiciosa y Batman un playboy que aspira a ser actor de culebrón, toda la película soltando frases horteras y sentenciando con sus grandes verdades. Es cierto lo de su humanidad mostrada desde la tecnología (no lo había pensado) pero, en general, es un humano que CAE MAL.
Más larga que un día sin pan y muy aburrida (ya sabes, Harry Potter me entretiene más).
Queridos todos,personalmente, opino que este magistral giro de tuerca de planteamiento en la adaptación del cómic a la peli, es espectacular.sencillamente. Admiro la dualidad de moral a la que ha sido sometido esta vez el justiciero nocturno, nunca un superhéroe ha tenido tantas dudas, ha sido bueno y malo a la vez, se ha dejado llevar por los sentimientos, en definitiva ha sido más que nunca humano.
y precisamente aquí entra la contoversia-movida de la peli, y es que un Batman más humano que nunca, lucha contra un joker más desahumanizado qué nunca (qué no se mueve por dinero, ni fama, ni siquiera por sexo o deseo, vease joker-nicholson enamorado de
una jovencisima kim basinger en la de tim burton)
Esto es la hostia, es un batalla que nunca tendrá ganador, puesto que no se puede luchar contra lo que no se entiende, y así termina esta película.Sin final feliz, chica batman que explota, héroe, antihéroe, que prefiere permanecer en la sombra. Y es que no nos equivoquemos, aqui el Batman no es un héroe que se toma la justicia por su mano para salvar al mundo de los malos. Es un personaje frustrado por la muerte de unos padres, que solo redime su dolor y su soledad, atrapando a los malos (que un dia no pudo atrapar). Un personaje que ha crecido con el rencor hacia las personas que le arrebataron la vida que nnca vivió. En definitiva, no es un justiciero, es un vengador, su propio vengador, una especie de Dexter pero con sentimientoS,capas,sensibilidad en distinguir lo que está bien o mal y dinero, mucho dinero.
En fin se me ocurren más cosas, pero realmente lo que me importa es decirle a Carlos que no se puede decir que te has aburrido viendo Batman y luego proclamar a los cuatro vientos que disfrutaste y te encanto Inland Empire (que ademas no fue hecha para el deleite del público). En fin Carlos te equivocAs como casi siempre en cuanto a gustos cinematográficos ( en mi opinión).
Un beso a Victor Aertsen y uno más grande al Hijano.
Traer Inladn Empire y mi dudoso criterio cinematográfico a una discusión sobre Batman no es más que el reflejo de la inseguridad de tu defensa, porque esta peli que tanto engalonas NO HAY POR DONDE COGERLA.
Le veo sus cosas, se las reconozco, pero desde luego la novedad no está en la dualidad moral del superheroe. Eso es más viejo que la Yenka.
¿Joker cómo el mal personíficado sin motivo aparente? Vale, novedoso, pero aburrido. El culebrón gusta y los motivos que llevan a un tío a convertirse en psicópata son como la tarta en un banquete de boda. Lo hortera es servirla, pero es que las tejas y los pastelitos esos NO SON LO MISMO y al final te quedas con las ganas de dulce.
Mis felicitaciones por el artículo, muy bien escrito y muy bien expuestos sus argumentos, lástima que de base esté mal encaminado porque no se trata de que la psicologización del personaje, y la consecuente dualidad que plantea entre lo que debe hacer y lo que hace, desvirtúe al superhéroe sino que la descontextualización del mismo, sacarle de su hábitat original (uno es quién es por todo lo que le rodea), hace que la película carezca de identidad y pase de ser una película de superhéroe a ser simplemente una película de un héroe con disfraz. Y para comprobarlo nada mejor que llevarte a Mortadelo y Filemón a New York y Hong-Kong.
me flipan los spoilers
Efectivamete javi, Batman ha sufrido un proceso desmitificador que lo ha sacado de su universo cerrado, donde podía imponer sus propias leyes a las de la verosimilitud, para traerlo a nuestro mundo. Proceso que tiene implicaciones como la necesidad de humanizarlo, tanto física (por eso es el Batman más humano de todos, el que nos muestra su propio artificio) como psicológicamente (ahora es un héroe más ambiguo, acorde con una sociedad donde reinan la duda y la incertidumbre ante la imposibilidad de agarrarse a nada firme). Ya no quiere ser un superhéroe, sino ese héroe con disfraz que mencionas, ya que ese disfraz (y sus complementos) es lo único que lo separa del resto del mundo. ¿Gran actualización o penosa transgresión del mito? Eso ya queda para la subjetividad de cada amante de Batman, aunque como mínimo resulta una propuesta interesante….